Este mes en la pequeña butaca vamos a hablar de una de las historias de amor Disney más bonitas y recurrentes: La Dama y el Vagabundo. Es el decimoquinto largometraje de los grandes clásicos dirigido por el propio Walt Disney y estrenado el 16 de junio de 1955. La película utiliza uno de los recursos literarios más productivos de todo la historia de la literatura, la magnifica Romeo y Julieta que tantos films y obras de todo tipo ha inspirado. Tenemos a nuestra bella Julieta, Reina, una perrita de pedigri cocker spaniel, educada, recatada, un sueño de perrita; y al intrépido y atrevido Romeo, Golfo, un perro callejero mestizo. Es la mezcla perfecta, amor entre estratos sociales diferentes que parecen irreconciliables -¿a alguien no le suena esto a Titánic? -.

la dama y el vagabundo

Todos los derechos reservados a Walt Disney Pictures

Reina llega a casa de Linda y Jaimito, un matrimonio joven sin descendencia, por Navidad -como una conocida marca de turrones- y la colmarán de todo tipo de atenciones y caprichos, la perrita se convertirá enseguida en un miembro más de la familia. Pero pronto Linda se queda embarazada y tiene un bebé precioso. A todo esto Reina ya ha tenido varios encuentros con Golfo quien le advierte que la llegada del nuevo miembro de la familia la relegará a un segundo plano, hecho que no se cumple, puesto que se convertirá en una parte más del cuidado del retoño. Todo parece ir de maravilla pero Jaimito y Linda tienen que marcharse de casa así que la tía Sara llega para cuidar al chiquitín acompañada por sus dos gatos siameses que harán de la vida de Reina un infierno; la tía Sara tampoco ve con buenos ojos a la perrita y la intenta poner un bozal pero ésta huye y se refugia con Golfo.

Es aquí donde surge la chispa, Golfo enseña a su nueva compañera como apañárselas en tiempos de crisis, cada vez ambos estarán más unidos. Disfrutarán con cada momento que pasan juntos, pero de pronto una travesura los separa y da  con nuestra particular Julieta en la perrera. Reina, una vez fuera de la perrera, desconfía de Golfo porque cree que él ha sido la causa de estar encerrada. Pero algo sucede; el bebé es atacado por una rata…. Golfo defiende al pequeño y acaba con ella, devolviéndole la confianza y el corazón perdidos a Reina, pero aún siguen los peligros cerniéndose sobre nuestro protagonista, la tía Sara llama al perrero para que cace a Golfo… aún nuestra pareja tiene que sortear este trance y una vez superado como en todo, final feliz de cuento….

Reina y Golfo fueron felices y papás primerizos de dos cachoritos y para que no se peleen mirando a quien se parece más, tienen un perrito y una perrita iguales a cada uno de ellos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.