Se ha conseguido perpetuar esa unión de valores morales y estereotipos plásticos que llegan hasta nuestras carteleras hoy en día

Título original: Frozen.
Dirección: Chris Buck, Jennifer Lee.
País: EEUU.
Año: 2013.
Duración: 102 min.
Género: Animación, comedia, aventura, fantasía, musical.
Reparto: Kristen Bell, Idina Menzel, Jonathan Groff, Josh Gad, Santino Fontana.
Producción: Peter del Vecho, John Lasseter.
Música: Christopher Beck, Robert López, Kristen Anderson López.
Doblaje (España): Laura Pastor, Carmen López, Pilar Sarmentera, Emma Amselem, Naima Barroso, Ana Esther Alborg, Gisela, Paula Coria, Paula Ribó, Javier Lorca, Erik Cruz, Miguel Antelo, David Robles, Toni Menguiano, Miguel Zúñiga, Javier Franquelo, Abraham Aguilar, Eduardo del Hoyo.
Montaje: Jeff Draheim.

Basada en el cuento de La Reina de las Nieves de Hans Christian Andersen, Frozen nos acerca a la historia de dos hermanas, princesas de un reino fantástico. Elsa, la mayor, posee el poder mágico de crear hielo y nieve, pero en un fortuito accidente mientras jugaba con su hermana Anna, deja a la pequeña inconsciente. Los reyes acuden a unos trolls, que con algo de magia consiguen despertar a la princesa Anna, pero borrando todos los recuerdos de los poderes de su hermana. Además, les advierten  de que Elsa debe aprender a manejar sus poderes, pues si no, el miedo será su peor enemigo.

Los reyes deciden separar a las hermanas y mantener a Elsa lejos de cualquier riesgo de hacer daño a alguien más. Años más tarde, las princesas se quedan huérfanas, y cuando llega su mayoría de edad, Elsa debe de abrir las puertas de palacio después de tanto tiempo, y coronarse ante sus súbditos… Si su incontrolables poderes lo permiten. Anna, que no entiende el distanciamiento de su hermana, no pierde el tiempo y encuentra a su príncipe azul apenas se abren las puertas. Emocionada y alocada a partes iguales, le pide a su hermana Elsa, ya reina, su bendición para casarse. Algo que a Elsa sobrepasa y hace que sus poderes se hagan incontrolables, provocando un caos helado.

 Walt Disney Animation Studios acertó con esta película, como demuestra el Óscar a la Mejor película de  de Animación y Mejor Canción Original, y por supuesto, el enorme éxito que tuvo en cartelera, con una recaudación mundial de casi 1.300 billones de dólares (frente a los 150 millones de presupuesto).

Una historia nunca vista, aunque con cierto tufillo a naftalina. Los niveles que han alcanzado en la animación son espectaculares, no cabe duda. Perfecta en las formas, mejorable en el fondo. Y canciones, muchas canciones marca Disney – oída una…. Pero hablar de Disney, es hablar de estereotipos, muy a pesar de la modernización que han experimentado sus historias. Hace nada menos que 86 años, los estudios de animación Disney crearon un hito con Blancanieves y los siete enanitos (1937), una historia que ya ahora nos cuesta asimilar. A pesar de que con cada película Disney trata de refrescar su visión de princesas y aventuras, los estereotipos son la base de su factoría. De acuerdo, Elsa y Anna, a pesar de vivir aventuras románticas, no consagran su meta vital a un amor pasivo y sumiso. Pero no nos dejemos engañar, Disney no ha cambiado tanto. Ahí tenemos a sus princesas, unas estilizadas, risueñas y bellísimas jóvenes; sus héroes, de mejor o peor origen, pero siempre atractivos y seguros; sus villanos: resentidos, falsos y grandes estrategas; y sus personajes de compañía (véase animales o cualquier mágica invención), dando un punto cómico (rozando el absurdo), desenfadado y entretenido. Walt debe de estar orgulloso, ha conseguido perpetuar esa unión de valores morales y estereotipos plásticos que llegan hasta nuestras carteleras hoy en día. Aunque Disney siempre podría sorprendernos,  por ejemplo con una historia de un feúcho protagonista que no siempre alcanza lo que se propone, a pesar de mucho esfuerzo; o quizás la de una bella reina, que se topa a lomos de un caballo con su princesa azul.

No, demasiado descabellado para Disney. Seguro que la factoría del más famoso ratón con síndrome de Angelman seguirá explotando sus clásicos recursos de estereotipos para imponer en las nuevas generaciones unos estándares de serie bien manipulados. Y quizás podamos volver nuevas cintas con las que homenajeen a la Reina de las Nieves… ¿O quizás quisieron hacer un guiño al estado actual de su patriarca?

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