Las cosas son como son porque fueron como fueron
Sir. Fred Hoyle

Queridos amigos de Canes al cine:

Un placer volver a estar con todos vosotros. Hoy os voy a recomendar una película española, una comedia de terror, donde los personajes (incluido un perrito llamado Vito), os harán pasar unos momentos muy divertidos. Me refiero a Lobos de Arga (2011, Juan Martínez Moreno). La historia nos lleva a Galicia, donde Tomás Mariño (Gorka Otxoa), va a ser reconocido como hijo adoptivo por ser escritor, una distinción que le otorga Arga, el pueblo al que iba a pasar las vacaciones cuando era pequeño en compañía de su abuela Rosa (Mabel Rivera). Será ésta quien le llame mientras conduce y le diga que por favor no vaya, pues… Y las montañas le cortan la comunicación.

lobos de arga en todo es cine

Imagen de “Lobos de Arga”, película distribuida en España por Vértice Cine © 2011 Telespan 2000 y Vaca Films. Todos los derechos reservados.

Allí se encuentra con su querido amigo Calisto, interpretado por Carlos Areces, estupendo actor que interpreta los papeles cómicos con un sentido de fuerte seriedad, lo que hace que las escenas estrambóticas sean todavía más cómicas; y junto a él Otxoa, con su humor surrealista que interpreta como nadie el papel de chico bueno e inocente. Ambos demuestran que el cine español sigue estando vivo y más que vivo, con gran garra y fuerza. Tanto Tomás como Calisto van viendo cómo ha pasado el tiempo en la aldea. Sin esperarlo, aparece Mario (Secun de la Rosa, que siempre juega con una ambigüedad entre lo cómico y lo irónico-humorístico), el editor del libro de Tomás, un libro que tan sólo ha vendido un ejemplar. Allí, junto a su inseparable amigo Calisto y su perro Vito, el escritor vivirá inexplicables aventuras.

lobos de arga y gorka otxoa en todo es cine

Imagen de “Lobos de Arga”, película distribuida en España por Vértice Cine © 2011 Telespan 2000 y Vaca Films. Todos los derechos reservados.

Aprovechemos que hablamos del compañerismo para referirnos a la compañía que estos pequeños amigos, y a veces no tanto (pensemos en un gran danés, por ejemplo), nos brindan. Tomás se iba solo a Arga, pero al estar acompañado por su perro, la soledad es diferente. Ellos te escuchan, te atienden, interpretan tu forma de actuar y saben en todo momento cómo hacerte un guiño. Es una amistad que se agradece en todos los lugares,  pero qué bucólico es cuando sucede en plena naturaleza, verte acompañado por un perro por el campo, fusionándote con el entorno y pudiendo disfrutar mucho más con la compañía de tu gran amigo.

La película nos cuenta una historia fantasiosa e irreal, pero nuestros amigos los perros son así, porque fueron así.

Con todo el cariño, desde Canes al cine.

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