¿Por qué tenía que tocarme precisamente a mí
ser como soy?
Quino

Queridos amigos de Todo es cine:

Me encanta volver a ponerme en contacto con todos vosotros, sois la vida por la que estas páginas pueden pasar de unas a otras, y juntas intentar tener un momento agradable, gracias a este extraordinario mundo que es el cine.

Universal International Pictures (UI)
Imagen de Obsesión (1954) producida por Universal International Pictures (UI). Todos los derechos reservados

Hoy os propongo dos películas. La primera, y por orden cronológico, es Obsesión (1954), de Douglas Sirk, con Rock Hudson y Jane Wyman, quien incluso estuvo nominada por esta magnífica interpretación. Esta película es un remake de otra producción homónima (Magnificent Obsession) del año 1935 dirigida por John Stahl, ambas basadas en la novela de Lloyd C. Douglas (1929). La historia nos lleva a un lujoso lugar donde Bob Merrick (Hudson) tiene un accidente en su lancha, y el doctor Phillips le salva la vida. El doctor Phillips, a su vez, deja viuda a Helen (Wyman), quien tras su viudedad se ve arruinada, ya que su marido se dedicaba a ayudar a los demás de una forma anónima, un altruismo que parecía pasarle factura.

Pero a partir de aquí, todas las personas que entran a formar parte de esta cadena de favores, siguen haciendo el bien a los demás, de modo que Helen necesitó de todo y, como si de algo mágico se tratase, apareció todo en su vida: la gente no olvidó lo que su marido había empezado. Incluso el gran amor de Bob hacia ella. Por otra parte, tenemos Cadena de favores (2001, Mimi Leder), protagonizada por Kevin Spacey, Helen Hunt y Haley Joel Osment, e igualmente basada en una novela, Pay it forward, de Catherine Ryan Hyde. Aquí el argumento va explícito. Se trata de un niño, Trevor (Osment) que a pesar de que su vida es itinerante, con una madre no muy centrada por los problemas de la vida (Hunt), y una abuela con también bastantes problemas, se encuentra con el profesor Eugene (Spacey), que por fin le comprende, un hombre que muestra en su propio cuerpo el sufrimiento que arrastra: la cara quemada, su estigma, y la repercusión que este hecho acarrea en su propia vida.

Ayuda por ayuda

Haley comenzó elaborando una magnífica cadena, también en el anonimato, favor por favor que unos a otros se iban pasando. También llevó la felicidad a mucha gente, empezando por su propia madre y su profesor.

Me parece una idea inmejorable, sin llegar a tragedias ni a rasgarse las vestiduras. A veces una sencilla sonrisa de buenos días, la ayuda a un amigo, un buen consejo, es suficiente. No hace falta que saquemos la capa de Superman, ya que de lo que se trata es de poner a malos tiempos, buena cara. Qué daño hace cuando alguien te cierra la puerta en la cara cuando vas a entrar, o que te pisen y encima parezca que has puesto el pie debajo a propósito. Son cosas simples, de humanos, no de animales que, aunque nuestro cerebro tiene esa parte y a veces enseñamos demasiado la patita, deberíamos evitarlo. No buscamos un mundo idílico, con mariposas y flores, sino un mundo donde haya respeto. No encuentro otra palabra que mejor justifique la acción, que el respeto. No se puede amar sin respetar; no se puede educar sin respetar; no se puede hacer nada sin el respeto. Tiene razón Quino cuando se cuestiona qué culpa tenemos nosotros de ser nosotros, pero con buena cara podemos iniciar una cadena, será el principio de un buen día y un mejor mes.

Feliz mes de junio.

Con cariño, desde la Mecedora.

Y desde aquí hacer mención a una gran amiga que un día con su consejo, ha llevado a una persona a ser quien es. A veces no sabemos el potencial de nuestras palabras y nuestras acciones, sin embargo pueden cambiar el mundo. Y ella ha cambiado el mío. Gracias Eny, yo tampoco olvido a una gran amiga.

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