La muerte no es una luz que se extingue
sino una luz que se apaga porque ha salido el sol
Teresa Cooms

Queridos amigos de Todo Es Cine:

Es un gran honor poder estar con todos vosotros, y muchas gracias por vuestra amistad, cada día somos más los que amamos el cine.

julia caba albaHoy vamos a darle un homenaje a una actriz que ha pasado a nuestro lado, Julia Caba Alba (1902-1988), un artículo que le dedicamos a ella y a toda la saga de actores maravillosos que componen su familia, como sus sobrinos Emilio Gutiérrez Caba y Julia Gutiérrez Caba.

Para empezar, y para daros más información y que veáis su trabajo, hoy hablaremos de una película, Manolo, Guardia urbano (1956, Rafael J. Salvia). Se trata de un matrimonio que no tiene hijos y decide adoptar una niña. Con los años, y ya siendo mayores, aparece como obra de un milagro un niño, su bebé. Su hija se siente ya marginada, pues cree que el niño va a quitarle el amor de sus padres, pero todo lo contrario, ambos son personas extraordinarias y saben que nadie ocupa el lugar de nadie, y el de la chica estaba ya en el corazón de sus padres adoptivos.

La película nos hace vivir en un Madrid de una época, ellos son personas entrañables, humildes. Tan humildes como Julia Caba Alba, que pasó por secundaria casi siempre, en papeles de criada de la época, un trabajo arduo y duro que dio sus frutos, no se puede entender el cine español en toda su inmensidad, sin recordar a gente tan estupenda y familiar; ella se parecía a cualquier “tía” de la época, tan cariñosa, tan elocuente, todo su cuerpo habla. Y su cuerpo habló, ya que dejó unos sobrinos maravillosos, Julia Gutiérrez Caba, Irene Gutiérrez Caba y Emilio Gutiérrez Caba (el “moderno” de tantas películas, con su carita de niño bueno se ha ganado el aprecio y el cariño de todos). Y Julia apocada, serena como en You´re the one.

Enhorabuena señora del cine y del teatro, y por la pedazo de familia de la que vienes y que te ha seguido, como Irene Gutiérrez Caba, magnífica en la película ¡Cómo está el servicio! (1968, Mariano Ozores), en la que interpretaba a una mujer enamorada hasta la locura de su Honorato.

Gracias a todos vosotros y a la cantidad de familias y de apellidos que ha dado la interpretación española, es un gusto hablar y comentar para siempre el reflejo que ha dejado en nosotros vuestro trabajo.

Con cariño, desde la Mecedora

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