La caridad empieza en nuestra casa y la justicia en casa del vecino.
Charles Dickens

 

Queridos amigos de Todo Es Cine:

Un placer volver a estar con todos vosotros. En este especial que vamos a dedicar al cine argentino, nos encontramos con una película que nos trae un poco de sonrisa, de comedia dramática; aunque obviamente hay otras muchas y además muy buenas, ésta nos puede hacer pasar un rato estupendo, se trata de Un cuento chino (2011, Sebastián Borensztein).

un cuento chino ricardo darin y sebastian borensztein en todo es cine
Imagen de “Un cuento chino” – Copyright © 2011 Tornasol Films, Castafiore Films, Aliwood Mediterráneo Producciones y Pampa Films. Distribuida en España por Alta Classics. Todos los derechos reservados

La historia nos lleva a la vida de un personaje, Roberto (Ricardo Darín), quien tiene una ferretería y se niega a pasar página en su vida; vive entre manías y esto le lleva a ser una persona antisocial, sin embargo, a pesar de su mal carácter, también tiene amigos que le quieren, pues en el fondo Roberto es una bella persona. De repente, como caído de un taxi, se encuentra a Jun (Ignacio Huang), un joven que llega desde China en busca de su tío, el único pariente que le queda. Pero no tiene ni dinero ni habla nada de español. El azar les hace conocerse y, aunque Roberto no está por la labor de hacerse cargo de tanta responsabilidad (eso no va con él), poco a poco aprende a convivir con él en su casa. Obviamente esa convivencia se hace horrible, con toda la burocracia que tiene que llevar a cabo para que Jun encuentre a su tío. Pero paso a paso, sin comprenderse con el lenguaje, llegan a entenderse con otros modos de comunicación universales que el ser humano posee. Una de las manías de Roberto es coleccionar noticias raras y, una de ellas, cuenta cómo una vaca se cayó del cielo y mató a una chica; esa chica por casualidades del destino es, o era, la novia de Jun. Poco a poco todo se va convirtiendo en una tierna historia de final feliz. Os la recomiendo.

En el fondo, y con la que está cayendo, creo que nos viene bien ver más historias, historias de otros países, de otras gentes, de lo distintos y de lo iguales que somos. La humanidad pudo seguir adelante ayudándonos todos. Al igual que es más fácil que nos conozcamos ahora con toda esta nueva tecnología, también nos vamos conociendo los que estamos más cerca. Cuando ves una película de otros países, de otras costumbres, te das cuenta, aparte de su cultura, de su forma de vestir o sus hábitos, que en lo elemental nos parecemos muchísimo, tenemos hambre, frío, dolor, soledad, nos duele lo mismo, lo nuestro, y gracias a este enriquecimiento cultural, se pueden entender muchas cosas.

Por eso la caridad empieza en nuestra casa y, la justicia, también.

Con todo el cariño, desde la Mecedora.

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