La risa es la mermelada que sazona el pan de la vida: le da sabor,
 le quita la sequedad y la hace más llevadera

Diane Johnson

Estamos en unas fechas que, tradicionalmente, se identifican con los “muertos” y con los “miedos”, es decir, Halloween. Aprovechando la circunstancia, vamos a comentar dos películas estupendas como lo son Arsénico por compasión y Eloísa está debajo de un almendro.

Empecemos por la primera de ellas, Arsénico por compasión. Es un extraordinario clásico magistralmente dirigido por Frank Capra, basado en la obra teatral de Joseph Kesselring. La historia nos lleva a una noche en blanco y negro, que la hace aún más tenebrosa, en una casita maravillosa de dos encantadoras ancianas, tías de Mortimer (Cary Grant), quienes se dedican a aliviar con arsénico las penas y desgracias de los hombres solitarios que aparecen en su casa, cerca de un cementerio. Además, ambas tienen un hermano asesino (Raimond Mossey), que se parece de manera increíble a Boris Karloff. En la trama se suceden los momentos de enredo, todo ello sazonado con un gran humor negro llevado admirablemente.

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Imagen de Arsénico por compasión – Copyright © 1944 Warner Bros y First National Picture. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures. Todos los derechos reservados.

Por otro lado, la película Eloísa está debajo de un almendro, es una producción española dirigida por Rafael Gil en 1943, basada en la obra teatral homónima de Enrique Jardiel Poncela. La película narra la historia de Fernando (Rafael Durán), que regresa a casa tras la muerte de su padre. En una carta éste le pide que resuelva el crimen de una mujer, ocurrido años atrás. Esto lleva a Fernando a entrar en contacto con los extraños habitantes de una peculiar mansión, entre los que descubre a Marina (Amparo Ribelles), quien resulta el amor de su vida.

Las dos historias tienen en común ser obras de teatro, con un sinfín de enredos y momentos surrealistas que dejan al espectador de todo menos indiferente, y nos viene estupendamente para hablar del mes que más se menciona la muerte, el mes de Halloween.

Aunque estas dos películas sean en clave de humor, el miedo en el cine ha sido siempre un género muy recurrente. Me parece bien, pues algunas veces todos necesitamos, y bajo la protección de estar calentitos y en nuestro sofá, el sentimiento que nos hace estar angustiados, gritar y sentir eso que llamamos miedo. El miedo es un sentimiento muy antiguo, lo hemos necesitado desde el despertar de los tiempos, pues nos tenía en una constante alerta, ya que los enemigos eran muchos. Hoy en día no se podría vivir en tan exagerada situación, por eso, y sólo en momentos lúdicos, la sensación de poder controlar nuestras emociones, hasta es saludable.

Otra cosa muy importante es que, cuando los niños vean algún tipo de conducta que no puedan entender, sea siempre un adulto quien les explique de forma que puedan entender la situación, ya que para los niños, el mundo que les rodea les es sumamente desconocido, el tiempo y su evolución personal ya les dará la comprensión que hoy los adultos tenemos.

Así que nada más, sólo que disfrutéis del cine y de Halloween.

Con todo el cariño y con mucho humor que disfrutéis de este día de Halloween.

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