the artistPelícula: The artist.
Dirección y guion: Michel Hazanavicius.
País: Francia.
Año: 2011.
Duración: 98 min.
Género: Drama, comedia, romance.
Interpretación: Jean Dujardin (George Valentin), Bérénice Bejo (Peppy Miller), John Goodman (Al Zimmer), James Cromwell (Clifton), Penelope Ann Miller (Doris), Missi Pyle (Constance), Malcolm McDowell, Ed Lauter.
Producción: Thomas Langmann y Emmanuel Montamat.
Productora: Wildbunch / La Petite Reine / Studio 37 / La Classe Américaine / JD Prod / France3 Cinéma / Jouror Production / uFilms
Género: Comedia. Romance

Buenas noches queridos lectores, acabo de ver The Artist, y he salido encantada del cine.  Para los que no lo sepan, The Artist, que ya se ha convertido en la película del año, es una comedia muda que cuenta la historia de George Valentin (Jean Dujardin), un famoso actor de cine mudo en la cima de su carrera. George está (in)felizmente casado con Doris (Penelope Ann Miller), pero por azares del destino un día descubre a la pizpireta y alegre actriz y bailarina Peppy Miller (Bérénice Bejo), surgiendo el hechizo entre ambos.

Esta emotiva historia de amor entre los protagonistas se entreteje mientras asistimos al declive del derrotado George. Al mismo tiempo que el cine sonoro irrumpe en la gran pantalla y la fama de ella crece y crece, la de George se va hundiendo más. Pero nuestro protagonista, agazapado en su orgullo, asiste a su propia decadencia sin dejar que nadie le preste su ayuda, hasta que -y después de haber llegado a la desesperación- el cariño desinteresado (y una genial idea) de Peppy le hacen volver a la vida de nuevo. Brillantes actuaciones, tanto los protagonistas como los secundarios (fabuloso James Cromwell, como Clifton, el fiel mayordomo/chofer, y qué decir del eterno e increíblemente expresivo canino acompañante de aventuras y desventuras de George).  Con una maravillosa ambientación musical, Hazanavicius nos transporta al Hollywood de los años 20, al crack del 29 y a la llegada del cine sonoro y musical.

Tiene escenas absolutamente memorables, homenajes a Ciudadano Kane o a los musicales de Fred Astaire y Ginger Rogers. Una gran obra maestra que tiene ya su sitio en el Olimpo cinematográfico. Pero además The Artist es también una crítica a la situación del cine actual. Al igual que cuando ocurrió la transición del cine mudo al cine sonoro muchas estrellas que sólo sabían actuar en un formato mudo, como nuestro George, se quedaron obsoletas; la industria cinematográfica de hoy en día se ha estancado al contar sólo historias insulsas (y algunas hasta bochornosas) y sin mayor trascendencia. En pleno siglo XXI, donde la técnica del 3D invade las salas, The Artist es una arriesgada (¡pero bienvenida!) apuesta, una bocanada de aire fresco que te hace respirar el talento de lo sencillo. Michel Hazanavicius no sólo ha homenajeado al cine mudo y clásico de los años 20 y 30 de la gran pantalla, sino que como buen aprendiz de sus “padres” (o “abuelos”) cinematográficos, ha sabido asimilar la lección y ha querido volver a la esencia del buen cine, a su raíz, que en esta industria hollywoodiense lamentablemente está tan olvidada hoy en día. Esperemos que otros sigan su ejemplo, y volvamos a asistir a un resurgimiento del cine en estado puro, sin artificios ni superficialidades innecesarias, cine de buenas historias, buenas interpretaciones y buena dirección.  Pero… Sssshhh… Basta de palabras.  Vayan a verla y… ¡Disfruten, señores!

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