Hoy hablaré de James Graham, Bruce Wayne, Patrick Bateman, Laurie, Batman … Durante muchos años se le ha llamado de muchas y variadas maneras, aunque su nombre en realidad es otro… ¿Lo adivináis? Por supuesto.  Me refiero a Christian Bale.

Imagen de El Caballero Oscuro: La leyenda renace, distribuida por Warner Bros. Pictures International España © 2012 Warner Bros. Pictures. Todos los derechos reservados.

Christian Charles Phillip Bale nació un 30 de enero de 1974 en Haverfordwest, Gales.  Su padre, David, fue piloto de la RAF, y su madre, Jane, trabajaba como bailarina y acróbata en un circo. El padre, imposibilitado para volar a causa de una enfermedad que le hizo dejar su carrera, se dedicó a viajar, trasladando la familia Bale (su mujer y a sus cuatro hijos: Sharon, Erin, Louise y el pequeño Christian) a lo largo y ancho del globo.  Dejaron el país cuando Christian apenas tenía 2 años, lo que le permitió vivir y conocer distintas lenguas y culturas. Él mismo ha confesado que vivió en más de 15 países diferentes y de hecho, posiblemente, creo que gracias a ello le es tan fácil imitar voces y acentos a la perfección.  La infancia de Christian, como él mismo ha descrito, fue muy interesante.

La tradición artística de la familia Bale (su abuelo fue el doble de John Wayne en el rodaje de Hatari!, y su tío abuelo Rex fue un actor profesional con una carrera muy prolífica) pronto la continuarían las hermanas de Christian y luego Christian mismo: Sharon fue la única que no sacó su lado artístico, convirtiéndose en una experta en informática.  Sin embargo, sus otras dos hermanas sí: Erin decidió ser músico y Louise actriz de teatro, que además ganó varios premios. Christian, que ya durante su infancia había aprendido baile y guitarra, se entretenía observando el trabajo de su hermana Louise en el teatro, y ello despertó en él el gusanillo de la interpretación, tanto que a la ya temprana edad de 8 años apareció en un anuncio de cereales para la televisión, e incluso dos años más tarde, participó en una obra de teatro del West End Londinense (haciendo más patente la regla no escrita que dice así: Actor británico = debut en el teatro) , The Nerd, junto con el actor británico Rowan Atkinson (el ahora archiconocido Mr Bean, y antes menos conocido, pero no menos brillante, The Black Adder). En cambio, no hizo su primera incursión en la gran pantalla hasta el año 1987, cuando un iluminado Steven Spielberg le eligió personalmente de entre los más de 4.000 niños que se presentaron al cásting para el papel del pequeño James Graham, el protagonista de una de sus mejores películas (aunque, francamente… ¿hay alguna película de Spielberg que sea mala?):El Imperio del Sol, que relata la ocupación japonesa en China, durante la Segunda Guerra Mundial, vista desde el punto de vista de un niño que sueña con ser aviador, en un campo de concentración.  Tengo que decir que en esta película Christian bordó su papel, y a pesar de que era un chiquillo por entonces, obtuvo, además de las alabanzas de la crítica, un premio creado especialmente para él: Mejor Interpretación por un actor juvenil de la National Board of Review. Todos estos éxitos atrajeron la atención de los medios y el público sobre el joven Bale, que, sin embargo, y, al contrario que muchos actores adolescentes de entonces y de ahora, decidió pasar desapercibido, alejándose del mundanal ruido de las fiestas y del ambiente de Hollywood, y continuar sus estudios como cualquier chico de su edad. Incluso se planteó dejar la actuación, hasta que, afortunadamente, Kenneth Branagh le persuadió para que apareciera en su película Enrique V, pero eso sería un poco más tarde, en 1989.

christian

Imagen de la 83ª edición de los Oscars® – Copyright © 2011 The Academy of Motion Picture Arts and Sciences. Todos los derechos reservados.

Durante los primeros años de la década de los noventa Bale se dedicó a hacer películas aceptables, aunque no fueron ningún éxito de taquilla o público, como La Isla del Tesoro, película para la televisión, adaptación del clásico del mismo título de Robert Louis Stevenson, compartiendo cartel con Charlton Heston,  o el musical de Disney, Newsies (La pandilla), demostrando que además de interpretar bien, sabía cantar, aunque la película pasó sin pena ni gloria; o también la poco valorada Swing Kids, que relataba las reuniones secretas de un grupo de adolescentes que se entretenían en bailar el entonces prohibido jazz durante los primeros pasos del régimen nazi en Alemania. Más tarde, en 1994, con 20 años y dejando atrás su adolescencia, participó, convencido por una amiga suya, Winona Ryder, en la adaptación cinematográfica del clásico de Louisa May Alcott,  Mujercitas.   Bale interpretaba al joven Theodore Laurence, Laurie,  mejor amigo, y enamorado en secreto (pero enamorando a su vez a todas las que éramos en su momento adolescentes, como yo), de la protagonista Jo March (una remarcable y además nominada al Oscar por ese mismo papel, Winona Rider).  Un año más tarde prestó su voz para interpretar a Thomas, el joven compatriota del capitán John Smith, en la producción de Disney, Pocahontas, y poco después apareció en 1997, como protagonista, interpretando a un periodista que investiga la carrera de un cantante de Rock-Glam en la película de tinte independiente Velvet Goldmine.    Pero en 1999 le llegaría uno de los mejores papeles que ha interpretado en su vida (para mí, Bruce Wayne/Batman y Patrick Bateman aunque son registros diferentes, en cuanto a calidad interpretativa están a la par) y desde luego el que marcó un antes y un después en su carrera: el del yuppi obsesionado con su imagen de día y asesino en serie de noche, Patrick Bateman en American Psycho, película basada en la famosa novela de  Bret Easton Ellis del mismo título. Bale describió su papel como “lo contario a cualquier cosa que haya hecho antes” y Harron, la directora del filme, subrayó “el misterio y la profundidad” que Bale daba al personaje.  Y yo aún diría más: Bale está “inquietantemente perfecto” en la piel de Bateman, sin duda ha sido su interpretación más aclamada y la más reconocida (hasta ahora) por ambos, público y crítica, a pesar de la controversia causada por el hecho de que el protagonista fuera un asesino. Ese mismo año rodó dos películas más: La Mandolina del Capitán Corelli, adaptación cinematográfica de la novela del mismo título en la que Bale interpretaba a un pescador griego que rivalizaba con el papel de Nicholas Cage por el amor de la bella Pelagia (Penélope Cruz). Y además volvió a participar en una versión de la obra de Shakespeare, El sueño de una noche de verano, compartiendo cartel con un elenco espectacular, con Michelle Pfeiffer y Ruppert Everett, entre otros. En el 2000, filmó la secuela de 1971, Shaft, The Return.  Bale interpretaba al malvado yuppi racista que se enfrentaba al famoso detective (Samuel L. Jackson)   Al ser un papel muy similar a Bateman, Bale reconoció que pudo ser un error haberlo aceptado, puesto que los dos protagonistas se parecían mucho y podría encasillarse en ese tipo de personajes. Pero Bale no sólo ha trabajado en grandes producciones, sino que también se ha dejado ver en algunas producciones independientes: Laurel Canyon (2002), un film independiente sobre el amor y sus amplias y divididas críticas; Reign of FIRE (2002), cuya trama protagonizó  junto con Matthew McConaughey,  interpretando a dos héroes con metas idénticas, pero diferentes métodos para llegar a ellas. El film fue un fracaso, tanto de taquilla como de crítica y supuso un batacazo en la carrera de Christian. Equilibrium fue el tercer film del año 2002, causando otro fracaso en taquilla, aunque no de crítica. En ella interpretaba a un clérigo, encargado de hacer cumplir la ley en una sociedad distópica, mecanizada e insensibilizada que además era maestro de Gun Kata, un arte marcial inspirado en The Matrix que combinaba lucha con armas y cuerpo a cuerpo.  En 2003 decidió tomarse un tiempo para descansar y volvió al cine un año más tarde para interpretar a  Trevor Reznik, un insonme crónico, atormentado por un misterioso stalker en el thriller psicológico The Machinist. Se volcó tanto en su papel, sacrificando su salud mental y física para poder alcanzar la demacrada y esquelética apariencia del protagonista, para una actuación más auténtica y natural, realista que se obligó a sí mismo a llevar a cabo una dieta bastante drástica que le permitió perder hasta 27 kilos en unos meses. Christian quiso perder más peso, pero el equipo de la película, incluido el director y su propio médico se lo prohibieron.  Se le llegó a comparar con Robert De Niro, quién se sabe que ganó 55 libras de peso para su papel de  Jake LaMotta en Toro Salvaje. The Machinist ganó muchos elogios como película, y los críticos estaban impresionados con la dedicación de Bale.  Cuando se anunció que el nuevo Batman sería Christian Bale, muchos pusieron el grito en el cielo, al ser un actor británico poco conocido en Estados Unidos.  Incluso él mismo tenía sus reservas al principio sobre el hecho de interpretar a Batman,  se sentía más ridículo que intimidante con el traje de Batman “Te calzas el traje, te asas de calor, sudas y consigues un buen dolor de cabeza, pero no voy a quejarme, porque he conseguido el papel de Batman”.  Y haciendo honor a la fama de actor tremendamente profesional que tiene, se preparó para llevar a cabo el que sería su rol más popular y para ello se preparó no sólo físicamente (tuvo que reponerse rápidamente del rodaje de “The Machinist” y ganar exactamente 45 kilos en seis meses), sino que además para llegar a comprender más profundamente el personaje, Bale leyó varios cómics de Batman.

christian-bale-el-nuevo-mundo

Imagen de El nuevo mundo © 2005 New Line Cinema, Sunflower Productions, First Foot Films, Sarah Green Film y The Virginia Company. Todos los derechos reservados.

Irónicamente, la película encantó a los fans, al público en general y a la crítica. Fue un exitazo, no sólo por la interpretación suya y del gran reparto que tenía a su lado, como Liam Neeson, Katie Holmes, Michael Caine, Morgan Freeman y Cillian Murphy, entre otros, sino porque Christopher Nolan, el director, dio una visión del comienzo del superhéroe completamente diferente de los Batmans anteriores de Burton o Schumacher, dando más importancia a la psicología de Bruce Wayne, haciendo al personaje mucho más verosímil y más cercano a la visión del cómic. Incluso durante la promoción del film, en las entrevistas y eventos públicos, Christian retuvo el acento americano de Bruce Wayne para evitar que el público creyera que Batman era británico, como una señal de respeto a los fans del superhéroe, algo que es muy de agradecer. El reparto fue alabado por sus grandes interpretaciones, pero Bale se llevó la mayor aclamación del público, por su fiel y dual retrato de Batman y Bruce Wayne, que le dio el premio a Mejor Héroe en los MTV Movie Awards del 2006.  Y siguiendo su peculiar costumbre, después de participar en un taquillazo como Batman Begins, Bale volvió a su vena independiente, participando en el drama Harsh Times, interpretando a un veterano de la guerra de Afganistán con estrés y desorden post-traumático, y en The New World, dirigida por Terrence Malick en donde se contaba la historia de amor entre el capitán John Smith y Pocahontas, siendo un fracaso de taquilla. En los dos últimos años participó también en otros cuatro proyectos: Rescue Dawn(2006), del director alemán Werner Herzog, en la que interpretaba a un piloto de guerra estadounidense que tiene que luchar por su vida después de haber sido herido durante una misión en la guerra de Vietnam.  Repitió con Michael Caine y el director Christopher Nolan en el Truco Final,  The Prestige, una adaptación de la novela de Christopher Priest sobre una rivalidad entre dos magos del escenario en la época victoriana en la que también aparecen Hugh Jackman (aunque Christian se lo come con patatas, interpretativamente hablando) y Scarlett Johansson. La idea de la película en un principio era buena, pero la parte final desinfla gran parte de la magia (y nunca mejor dicho) de la trama. También participó en I’m Not There, una reflexión artística sobre la vida de Bob Dylan, por la que Cate Blanchett fue nominada al Oscar a la mejor actriz de reparto. Y por último protagonizó con Russell Crowe un exitoso western, remake del clásico 3:10 to Yuma. Actualmente está en rodaje con la película  Public Enemies  dándole la réplica a Johnny Depp , también aparecerá en la película “Terminator Salvation: The Future Begins” en el papel de John Connor,  y además, este año terminó de rodar la secuela de Batman Beguins, The Dark Knight (El Caballero Oscuro), dirigida también por Nolan y conservando prácticamente mismo reparto de la primera, con la incorporación de Maggie Gyllenhaall como la abogada Rachel Dowes y el tristemente hace poco fallecido Heath Ledger como el Joker.  Bale explicó sobre su interpretación en The Dark Knight: “Batman es su oculta faceta llena de rabia demoníaca. La criatura (Batman) que Bruce Wayne crea es una criatura absolutamente sincera y que debe controlar pero Wayne lo hace de una manera muy caótica.  Es capaz de actuar con violencia, incluso de matar, así que debe controlarse constantemente.” La carrera cinematográfica de Christian Bale es tremendamente prolífica, a pesar de tener tan sólo 34 años, cuenta ya en su haber con 38 películas y muchas ya son auténticos clásicos del cine como El imperio del sol, Mujercitas, American Psycho…, tiene una manera de trabajar muy característica y personal.  Ha impresionado por su enorme calidad interpretativa no sólo al público, sino también a directores (durante el rodaje de Rescue Dawn, el director, Werner Herzog quedó impresionado con Christian: “Es uno de los mejores talentos de su generación, nos dimos cuenta de ello mucho antes del éxito de Batman” ),  críticos (“Christian Bale actúa de una manera especial: permite al personaje introducirse en él, sin dejar rastro de Bale mismo dentro, y eso es una marca de buen actor”) y otros distinguidos compañeros suyos de profesión (“Es realmente un actor con mayúsculas”).Tanto su peculiar habilidad para imitar cualquier acento en inglés, ya sea británico, americano, irlandés, escocés; como su manera de trabajar tan característica y  personal, demostrando gran capacidad y versatilidad a la hora de actuar, metiéndose de lleno en cada uno de sus papeles, metamorfoseándose con maestría impecable, ya sea en papeles de bueno, de malo, secundario o principal, dramas, comedias, musicales, tanto en filmes independientes, como en taquillazos, ha hecho que se le considere uno de los mejores actores de su generación.
Como él mismo dijo en una entrevista: “Me gusta el tipo de papeles donde puedo impregnarme de lleno en la psicología del personaje”.  Creo que esta frase describe a la perfección la pasión que siente por su trabajo.

Tremendamente reservado con su vida privada, Christian conoció en 1994 a la que es ahora su mujer y madre de su hija Emmaline (nacida el 27 de marzo de 2005), Sandra “Sibi” Blazic, gracias a Winona Ryder, que se la presentó, ya que Blazic trabajaba como su asistente personal por aquella época. Le encantan los animales (tiene varios perros, gatos, que incluso ha recogido él mismo de la calle), es un ávido lector, y como lo fue su padre, es conocido por su incesante actividad en defensa de los animales y el medio ambiente, colaborando en muchas organizaciones como Ark Trust, Greenpeace, WWF y la Fundación Dianne Fossey, entre otras. Además de talento, Christian tiene un físico muy destacable: alto (mide 1,85 metros), atractivo (hecho innegable), elegante y con carisma.  En el año 1998 la revista  Premiere le nombró uno de los “Actores más atractivos menores de 30”, e incluso en 2007, la revista Empire le eligió como una de las 100 estrellas de cine más sexys en la historia del cine, apareciendo en el número 13 de la lista. ¿Por qué será que no me extraña?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *