Carlo Ponti, el productor italiano, que financió más de 150 películas, incluyendo La Strada y Doctor Zhivago, y quien probablemente fue el hombre más envidiado en el mundo, como marido y mentor de la bellísima actriz Sofia Loren, ha muerto hoy 10 de enero de 2007, a los 94 años en un hospital en Ginebra.

carlo ponti

Imagen de Carlo Ponti y su mujer Sophia Loren. Obtenida de La Repubblica.it. Todos los derechos reservados.

Ponti nació el 11 de diciembre de 1910, en Magenta, Italia, y estudió Derecho en la Universidad de Milán.  Después de graduarse, practicó el derecho antes de empezar la producción de películas a finales de los años 30.  Empezó a trabajar en el Despacho de abogados de su padre en Milán y  sin pretenderlo se encontró envuelto en contratos y asuntos legales sobre  la producción de un film.  A raíz de su buen trabajo, un cliente le ofreció trabajo en su productora, sin embargo Ponti tenía otros planes más ambiciosos: crear una productora propia

Intentó establecer una industria cinematográfica en Milán en 1940, pero después de infructuosos esfuerzos, Ponti aceptó una oferta de Lux Films company en 1941, donde produjo una serie de films con éxito comercial, con protagonistas como el comediante Totó.  Su primera producción para Lux fue Picco Mondo Antico (Pequeño Mundo Antiguo) un drama histórico hecho en 1941 y dirigido por el prolífico director, escritor y actor italiano, Mario Soldati, con Alida Valli como protagonista.  El film coincidió con  la guerra de los italianos contra los austriacos a causa de la inclusión del Noreste de Italia en el Reino de Italia, durante el Resurgimiento, y tuvo muchísimo éxito, ya que fue fácil para el público imaginar a los austriacos como alemanes, durante la Segunda Guerra Mundial.   Como resultado, Ponti fue encarcelado por un breve espacio de tiempo por ser sospechoso de “entablar relaciones” con la Alemania Nazi. Unos años más tarde, Ponti produjo una versión del clásico de Victor Hugo Les Miserables, con el popular actor Gino Cervi como el buscado Jean Valjean.  Expandió su  área de producción para incluir dramas de tradición neo-realista con actores inexpertos y sin formación, ésto incluyó Without Pity (1948), film que relataba un affaire entre un GI afroamericano y una mujer italiana.

Ya en 1950, formó una sociedad productora con Dino De Laurentiis, la Ponti-De Laurentiis.   Consiguieron firmar un contrato de tres películas con Anthony Quinn,  que empezó actuando en películas épicas como  “Attila” y “Ulysses.” La tercera colaboración de este magnífico actor resultó ser una de las películas más recordadas del cine, “La Strada” (1954) de Fellini con Quinn como un hombre que abusa de su mujer, interpretada por la actriz italiana Giulietta Masina. Y auque Fellini negó la participación de Ponti en la película, y dijera que “La Strada” fue realizada a pesar de las reticencias de Ponti y De Laurentiis, la película tuvo un enorme éxito de taquilla y crítica, tanto que  ganó un Oscar como la película de habla no inglesa, y convirtió a Anthony Quinn, previamente considerado un actor de “peso ligero” en una estrella dramática.

Pero Ponti y De Laurentis tenían grandes ambiciones para hacer películas y poder llegar a un mercado amplio, lo que les llevó a producir películas de gran presupuesto como Guera y Paz (1956), con un reparto internacional encabezado por Henry Fonda y Audrey Hepburn y la que se convertiría en su producción más popular y más satisfactoria a nivel financiero, la archiconocidísima Doctor Zhivago, el clásico dirigido por David Lean en 1965, película que cautivó no solamente por su calidad a nivel interpretativo, sino también por su maravillosa fotografía y banda sonora.  Ponti tuvo problemas a la hora de ponerse de acuerdo con Lean para elegir la actriz principal y Lean en seguida notó cómo Ponti anulaba su opinión, ya que lo que quería Ponti era tener a Loren como Lara Antipova, la protagonista femenina.  Lean le dejó claro a Ponti que quería una Lara que pudiera representar una inocente colegiala de 16 años, añadiendo “Si alguien me convence de que Loren es virgen, dejaré que haga el papel”.  Eso aparentemente fue suficiente para persuadir a Ponti para que permitiera que Julie Christie obtuviera el papel. Al final de la década de los 50, se trasladó a Hollywood para producir en la Paramount las primeras películas americanas de su esposa: Orquídea negra (M. Ritt, 1959), Esa clase de mujer (S. Lumet 1959), El pistolero de Cheyenne (G. Cukor, 1960) y Dos mujeres (V. de Sica, 1962), convirtiéndo a Loren en la primera actriz italiana en ganar el Oscar a la mejor actriz, interpretando a una madre luchadora durante la guerra, papel que la consagró como actriz dramática ante la crítica. Por aquella época Ponti también trabajaba simultáneamente en Europa produciendo muchas películas europeas, mayoritariamente francesas, que luego se convirtieron en clásicos de la Nouvelle Vague, un estilo particular de hacer cine con una técnica narrativa innovadora que también rendía homenaje a los géneros de Hollywood.

A principios de los años 60 De Laurentis y Ponti produjeron entre otros, films del conocidísimo director Jean-Luc Godard,  “A Woman Is a Woman” y “Contempt” , así como de Jean-Pierre Melville y Claude Chabrol, además de grandes películas, que se convertirían más tarde en grandes clásicos de la historia del cine, como por ejemplo “Boccaccio ’70,”(1962) en la cual había fragmentos dirigidos por De Sica, Fellini, Mario Monicelli y Luchino Visconti, en la que Sofia Loren apareciendo como la chica por la que se peleaban los protagonistas masculinos en una escena.  También destacan entre sus producciones la famosísima comedia Matrimonio a la Italiana en 1964, a la que más tarde les seguirían cuatro films notables:  las ganadoras de un Oscar Ayer, Hoy y Mañana en 1965 de Vittorio de Sica, y la checa dirigida por Jiri Menzel Closely Watched Trains en 1966, película que satirizaba el régimen comunista contemporáneo, además de Blow up de Michelangelo Antonioni en 1966, “Zabriskie Point” en 1970 y “The Passenger” en 1974 con Jack Nicholson como co-protagonista.  Unos años antes Ponti también dió apoyo financiero a otro director, Milos Forman, para otra película checa, “The Firemen’s Ball,” (1967) que atacaba la burocracia Soviética.   Después de ver la versión final de la película Ponti rescindió su inversión de $65,000 y Forman nunca le perdonó.   Barrandov Studios, que co-financiaban la película, amenazaron a Forman con encarcelarle por “sabotaje económico”.  Ponti odiaba la película, aunque su pretexto oficial era que la duración era dos minutos más corta que  lo que estaba estipulada en el contrato,” dijo Forman, quién años más tarde ganó un Oscar  por dirigir Alguien voló sobre el nido del cuco.  Sólo una inversión en el último minuto por los directores franceses Francois Truffaut y Claude Berri salvó el proyecto.  La reputación de Ponti por ejercer gran control en los proyectos le llevó a tener muchos enfrentamientos con algunos directores.

Ponti también causó mucha controversia cuando tuvo una serie de problemas con el fisco italiano y  fue arrestado en 1979 por contrabando de dinero y de obras de arte fuera de Italia.  Fue multado con 22 billones de liras y sentenciado a cuatro años de prisión.  Cuando fue llamado a declarar en juicio no acudió y su nacionalidad francesa le hizo inmune a la extradición.  Finalmente en 1990, fue absuelto de todos los cargos.  En sus últimos años era productor de series de televisión, entre las cuales destacaron “Sabato, domenica, lunedi” de Lina Wertmüller y en 1998 “Liv”, de su propio hijo, Eduardo Ponti.

VIDA PERSONAL

En lo tocante a su vida personal,  Ponti siempre fue discreto, aún a pesar de los problemas que tuvo para poder ser feliz.  En 1946 se casó con Giuliana Fastri, pero en 1950, mientras servía como juez en un concurso de belleza, conoció a una actriz adolescente de pequeña categoría llamada Sofia Lazzaro. En aquella época él era un productor con bastante renombre que había dado a conocer a bellezas italianas como Alida Valli y Gina Lollobrigida, así que la incluyó en algunos filmes suyos como “Anna” en 1951, y enseguida la convirtió en una de las estrellas más glamourosas del cine.  En 1952 su amigo, Goffredo Lombardo, jefe de Producción en Titanius, cambió el apellido de Sofia, Lazzaro, por Sofia Loren.

En 1957, Ponti obtuvo en México el divorcio de su primera mujer  y a través de sus abogados, se las arregló para casarse con Sofía en Méjico, matrimonio que ni la iglesia católica ni el gobierno italiano reconoció.   El divorcio estaba prohibido en Italia, así que le informaron de que podría ser acusado de bigamia si volvía a Italia, y a Sofía Loren podría ser acusada de concubinato, así que tuvieron que anular el matrimonio cinco años más tarde.  Incluso un periódico del Vaticano les declaró “pecadores públicos”, pero los cargos de bigamia contra Ponti fueron desestimados y en 1960 Ponti y Loren cuando volvieron a Italia y comparecieron ante el tribunal, negaron estar casados.  Ya en 1965 el matrimonio Ponti se convirtieron en ciudadanos franceses y Giuliana Ponti se divorció de su marido, permitiendo así a Ponti casarse con Sofía Loren en 1966.

Loren declaró en público su amor por Carlo Ponti y dijo que una de sus mejores cualidades era la discreción.  Raramente habló sobre sus films, menos todavía de su vida personal con Sofía Loren. Tuvo tres hijos: Carlo que fue un actor de niño y ahora se ha convertido en director musical del la sinfonía San Bernardino  (una de las más antiguas y prestigiosas), Alessandro, productor de filmes como su padre, Eduardo, director de películas y una hija, Guendolina.

“He hecho todo por amor a Sofía,” Dijo Ponti en 2002. “Siempre he creído en ella.”

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